Profesión Artista: ¿Progresiva o decadente?

¿Cuándo la profesión de un artista es progresiva?

-Reinvención de la profesión.
La labor de un artista se enriquece cuando experimenta con nuevas técnicas relacionadas no sólo con el talento del dibujo, la pintura, la escritura, la danza o la destreza de tocar algún instrumento musical, sino también con el empleo de las nuevas tecnologías e ideas innovadoras: videoarte, instalaciones, performances, cine, el campo musical del espectáculo, la animación por computadora, la informática, etc.

-Seguimiento de tendencias.
Las nuevas tendencias de la estética cambian siglo con siglo. El artista en su profesión debe estar atento a esos cambios y no quedarse atrás, sobre todo en esta sociedad de la información, la internet y la globalización. La estética de los cánones diseñados por Michelangelo o DaVinci cambió desde el Renacimiento hasta la era actual. Hoy día hay multiplicidad de cánones que vienen desde la era moderna, como por ejemplo las estructuras cubistas creadas por Pablo Picasso o el abstraccionismo de Kandinsky. Actualmente los artistas retoman todo ese conocimiento, todo es válido, todo es reciclable.

-Desarrollo comercial.
Las artes tienen muchas ramificaciones y muchas posibilidades para que un artista pueda sobrevivir con su profesión. El artista puede laborar en la sociedad para hacerla más bella estéticamente, siempre y cuando tenga ética profesional. Tiene el poder de influir en ella para generar cambios masivos, llámese comportamiento de consumo, donde el diseño de las cosas ocupa un lugar predominante. Los artistas pasamos de influir en las personas sobre materias religiosas del oscurantismo en la edad media, a crear experiencias de consumo en los espectadores en la era post-moderna.

-Expresión artística.
La labor del artista es progresiva cuando contribuye a enriquecer el espíritu de un ser humano, y le ayuda desarrollarse positivamente en su vida por medio de la reflexión interna, todo esto manifestando artísticamente la belleza de la misma persona. Muchas veces los artistas protestamos contra el mismo consumismo, generando pensamiento crítico a través de nuestras obras. Queremos acabar con el machismo, la intolerancia y la falta de escrúpulos de algunos que quieren consumidores en vez de pensadores. Buscamos vivir en una sociedad mucho mejor.

 

¿Cuándo la profesión de un artista es decadente?

-Crisis comercial.
Es probable que muchos artistas profesionales que utilizan la pintura como forma de expresión se encuentren en crisis. Pero no es porque este maravilloso medio haya pasado del realismo al abstraccionismo, sino porque las artes han evolucionado a otros medios de las artes visuales. Los museos y las galerías son cada vez menos visitadas. Sin embargo los cines y la llegada de los medios digitales de entretenimiento como Netflix o YouTube tienen gran peso ante las actividades tradicionales del arte.

-Banalidad en la expresividad.
La sociedad de consumo produce una profunda crisis de contenidos, por la codicia económica de grandes empresas que ponen al dinero como el valor principal dentro de la sociedad. La expresión espiritual, apasionada, ha ido desapareciendo para ser reemplazada por contenidos efímeros y el artista en su profesión cae en este dilema de producir arte para el consumo transitorio en vez expresar su propia cultura y pensamiento.

-Talento en decadencia.
La falta de dominio técnico en la creación de piezas de arte, hace que los artistas sean decadentes en su profesión. Con tal de cumplir „deadlines“ o fechas de producción, la calidad de sus creaciones se vuelve mediocre. Esto era algo imprescindible en otros momentos históricos. Durero, Rembrandt, Dalí, demostraban calidad en su profesión, lo que los convirtió en maestros del arte.

-Apoyo al consumismo.
La labor del artista se hace decadente cuando éste ejerce su talento para vender y apoyar el consumismo desenfrenado, pagado por grandes empresas para que exprese el mensaje de las mismas, a través del diseño publicitario o producciones cinematográficas para cadenas comerciales. Este comportamiento genera una sociedad vacía, donde el pensamiento espiritual se sustituye por el afán de poseer bienes materiales.